viernes, 22 de junio de 2012

3. Matadero

Foto extraída de cl.loogares.com

Ubicación:

Entre las calles San Francisco, Franklin (Entrada principal), Arturo Prat y Bío bío

¿Qué hacer?

Es ideal para grandes celebraciones como asados o comidas. El valor de la carne es muy barato y de buena calidad, donde los oferentes saben mucho sobre lo que están vendiendo, dan buenos consejos de como cortar y cocinar las carnes.
No es un panorama  como para pasear con la familia, pero si lo que busca es buena carne, ahí lo encontrará.

Un poco de historia:

Foto extraída de cl.loogares.com
El objetivo de este establecimiento era centralizar el comercio de carnes ovinas, bovinas, equinas y caprinas en un sector alejado del centro urbano. Durante años había funcionado en el terreno que hoy ocupa la Iglesia de la Gratitud Nacional, bajo el nombre de Matadero de San Miguel. En 1847, Antonio Jacobo Vial y Formas vendió dos manzanas de terreno al Municipio de Santiago, a las que sumó luego dos más, contiguas a las primeras. Ese mismo año, la entidad edilicia eligió dichas tierras para instalar un centro de matanza, para cuya construcción contrató en remate público a Diego A. Tagle, cediéndole la posesión de la obra y del terreno por un período de 21 años. Además, lo autorizó para cobrar los derechos de carnes muertas y peletería.
En 1868, una vez terminado el contrato, el gobierno local se hizo cargo del Matadero por medio de la Administración Municipal. A inicios del siglo veinte se construyó el nuevo edificio, obra del arquitecto Hermógenes del Canto. Las nuevas dependencias contaron con infraestructura de avanzada, como un destructor de carnes o ‘Aparato Hartmann’ y una sala de ventas. El sistema de administración municipal funcionó hasta 1929, cuando se fusionó el puesto de Jefe de la Inspección Veterinaria con el de Administrador del Matadero, disponiéndose que desde entonces el cargo de Administrador recayera sobre un Médico Veterinario.
El Matadero del barrio Franklin continuó funcionando hasta la década de 1970, cuando fue reemplazado por el moderno Matadero Lo Valledor, ubicado en el sector suroeste de la capital, vinculado más directamente con el ferrocarril proveniente del sur.[1]

LA FUENTE CITADA SE ENCUENTRA EN LA ENTRADA ANTERIOR*

2. Persa Bío Bío

Foto extraída de www.diarioaportes.cl

Ubicación:

Principalmente entre las calles Bio bio, Placer. De Gran avenida hasta Santa Rosa

¿Qué es?

Es una feria “persa” (Este término se acuña para diferenciarlo de las fieras libres) de productos nuevos y de segunda mano. Su slogan es “Piense en algo y lo tenemos…”, ya que la variedad de productos que ofrecen va desde libros usados hasta nuevos artefactos computacionales.

¿Qué hacer?:

Es un panorama familiar ideal para un sábado en la mañana. Puede encontrar productos para  toda la el grupo debido  a la amplia variedad de productos que ofrecen. Por  la entrada principal puede encontrar en primera instancia tiendas que venden ropa y zapatos,  ideal para los más jóvenes de la familia.
Frente a eso se encuentra el mall del mueble. Un lugar donde puede elegir entre una gran variedad de muebles como juegos de living, comedores, camas, veladores, etc. Y todo a un precio comparativamente bajo.
Foto extraída de www.minuevohogar.cl
También hay ciertas tiendas que si bien no se encuentran juntas en un mismo sector, se pueden encontrar dispersas por todo el sector. Tiendas de cotillón, masas para freír, tiendas de artículos chinos, un par de tiendas de ropa usada también.
En medio de toda esta gama que ofrece el lugar también hay pequeños locales que venden comida, puede encontrar desde el típico completo y churrasco hasta distintos tipos de comida asiática. Todo a un bajo precio.

Un poco de historia:

El Persa nace en medio de un barrio con un alto índice de inmigrantes a comienzos de los años 40. En la época ya existía en el sector el Matadero y una línea de ferrocarril.
Durante los años 50’ se empieza a poblar el sector debido a la migración campesina y las tomas de terrenos cercanos, naciendo en este tiempo la importancia comercial de esta feria persa
“La existencia del matadero le ayudó a disponer de público y de cueros para curtiduría (Actualmente la calle Franklin aún está relacionada con zapaterías a pesar que ya no los fabrican) y fue su desaparición en 1979 sumado a una crisis económica de 1982 lo que creó lo que consolidó la forma actual, ya que la quiebra de las industrias dejó amplios locales para ser utilizados por el comercio informal”

Testimonios:

Don Gabriel trabaja en el persa como vendedor ambulante de Mote con Huesillo en verano y sopaipillas en Invierno
Lleva más de 7 años parado todos los días en la esquina de placer con Arturo Prat. Cuenta que viene mucha gente, sobre todo los días viernes y sábados cuando el barrio cobra más vida y la gente pasea buscando qué cosas comprar y mirando las particularidades que ofrece el persa.
En los pincheiras se utilizaron muebles comprados en el persa.

 http://www.persa-biobio.com/modulos.php?mod=noticias&op=detalle&id=17

1. Población modelo huemul

Ubicación:

Entre las calles Nataniel, Franklin, Lord Cochrane, y Placer

¿Qué es?
Es una comunidad de casas que tiene un pasado histórico y social muy importante

 ¿Qué hacer?

Al ser un recinto cerrado de viviendas, no se puede pasear libremente al menos que los habitantes te dejen pasar

Un poco de historia:

En septiembre de 1911, el presidente Ramón Barros Luco inauguraba la obras que darían inicio a la construcción de la Población Huemul, financiada por la Caja de Crédito Hipotecario. Ubicada entre las calles Franklin, Placer, Lord Cochrane y Huemul,  este proyecto, ideado y desarrollado por el arquitecto Ricardo Larraín Bravo, pretendía ser una respuesta concreta a la necesidad de construir viviendas económicas, higiénicas y de calidad para obreros. Casas sólidas de fachada continua, bien ventiladas, con patios interiores, se planteaban como alternativa a los cités y conventillos.
En 1914 se termina la primera parte y en 1918 se completa con las llamadas obras de beneficencia. Al fin del proceso de construcción, la población contaba con una plaza, como centro de un conjunto seis manzanas rectangulares, y diversos servicios que permitían a los habitantes satisfacer la mayoría de sus necesidades. En el espacio de la nueva población, se instalaron dos escuelas, una de hombres y otra de mujeres, capilla, biblioteca, asilo para madres solteras, una maternidad, la institución denominada "Gota de Leche" para alimentar a los niños más necesitados, una sucursal de la Caja de Ahorros y un teatro. Algunos afirman que hasta se incluyó una logia masónica. Todos construidos con materiales de buena calidad.  Se emplearon buenas y finas maderas y se reemplazó el adobe por bloques de cemento, fabricados con materia prima traídos de Inglaterra, junto planchas de zinc y clavos triangulares. Asimismo, las palmeras de la calle Biobío, eje del barrio, fueron traídas desde Islas Canarias.
De esta forma, la Población Huemul se transformaba en una “población modelo” para la clase obrera, empleados del estado y comerciantes del lugar y en la primera “ciudad satélite” de Santiago, por la integración de los servicios necesarios para la vida cotidiana.[2]

Testimonios:

La señora Luisa vive ahí desde el día que se entregaron las primeras viviendas. Su padre era un obrero que trabajo en la construcción de esta instalación. Ella cuenta que con el correr de los años, y con los terremotos que han afectado al país, estas casas han aguantado muy bien, sin sufrir daño alguno. Están muy bien construidas, con buenos materiales y buena mano de obra, comenta.

Destino: Franklin - Matta

Foto extraída del sitio www.lalirapopularvirtual.blogspot.com
Recomendamos:
  1. Población Modelo de Huemul
  2. Persa Bío Bío. 
  3. El matadero.
Tiempo de recorrido: 5- 6 horas

4. El Hoyo "Chicha, Chancho y Pipeño "

Ubicación:

San Vicente 375 (Esquina Gorbea), Estación Central
Horario de atención : Lunes a viernes de 11:00 a 23:00 hrs, sábado 11:00 21:00 hrs.

¿Qué es?

El Hoyo es la picá más conocida de la región Metropolitana, actualmente funciona como restorán. Es un lugar que se caracteriza por la decoración y su estilo arquitectónico clásico de principios del siglo XX. El comedor y su interior dan el aspecto acogedor de una ramada, donde se puede disfrutar de un pipeño un pernil bajo las vigas a la vista. Si se viene con amigos y se que quiere vivir la experiencia campestre de degustar un plato típico Chileno siempre puede pedir que lo atiendan en una pipa -barril donde se guarda el vino-.
¿Qué hacer?

La taberna El Hoyo es el lugar perfecto para degustar la gran variedad de platos típicos chilenos en gran cantidad y a precios convenientes. Dentro de sus especialidades se encuentran “El plano centenario” , compuesto por lengua con papas, un arrollado con papas, un pernil con papas y una porción de prietas más tres pebres. Siguiendo con los platos tenemos la plateada con ensalada, arrollado con papas, carne mechada y puré picante, pernil con papas, cazuela de cerdo y lengua con papas. Si de tragos se trata el Terremoto es la especialidad en el Hoyo, su historia se remonta a 1985. Algunos reporteros alemanes llegaron a Chile para cubrir cubrir las consecuencias del sismo de ese año. Debido a las altas temperaturas, entraron al local para beber algo. Se les llevó el clásico pipeño y que a petición de ellos traía helado de piña, según Guillermo Valenzuela uno de los extranjeros exclamó : ”¡Esto sí es un terremoto!”, dándole el nombre al popular trago.

Un poco de historia:

La historia de la popular picá conocida como “El Hoyo” comienza el año 1912
cuando Benjamín Valenzuela decide venirse a Santiago dejando su natal San Vicente y el pueblo de Rastrojo. Motivado por la creciente actividad comercial de los sectores aledaños a la Estación Central de Ferrocarriles, decidió instalarse en Gorbea con San Vicente y dedicarse a la venta de charqui, chicha y huevos cocidos. Los trabajadores del lugar de dirigían seguido a "El Hoyo" como lo llamaban, pues se encontraba en un desnivel producto de los canales que pasaban por el lugar. Con el paso del tiempo fue ampliando la variedad de productos llegando a vender numerosos platos de comida.
Lo que más llama la atención al entrar al lugar es que hay personas comiendo sobre pipas o barricas, esto se debe a la gran cantidad de estos objetos que sobraba en el sector, entonces al no encontrarle otro uso decidió ponerlas como mesa.
Su prestigio no solo es nacional, hace unos años recibió la visita del "cookstar" Anthony Bourdain quien declaró a el diario "La Cuarta" que su mejor comida en Chile había sido en "El Hoyo".
"Mi mejor comida en Chile fue en "El Hoyo"... Fue un shock. Me encantó el arrollado, el sándwich de lomito y la lengua, pero lo que más me gustó fueron las prietas", señaló el experto. Hoy su foto se luce en una de las paredes del popular restaurante.
Actualmente El Hoyo sigue funcionando, atrayendo a los turistas y chilenos de todas clases sociales.

3. Continuando en el Mercado la Viseca

Un poco de historia:
El origen del popular Mercado se remonta a mediados del siglo XX. Se caracterizó por la venta de productos típicos del campo traídos por campesinos que llegaban a la ciudad y que aprovechaban de instalarse a comerciar cargados con canastos.
Al entrar al lugar , lo primero que llama la atención es la cantidad de aves apiñadas en jaulas dispuestas una arriba de otra. Algunos animales caminan libremente por los pasajes, gatos durmiendo la siesta al sol cerca de los frutos secos que se amontonan en los tarros y barriles en medio de los pasillos. El olor a chicha y campo traslada a los visitantes a un mundo lejos del bullicio urbano a los encantos del mundo rural.
Pero el Mercado no solo se destaca por eso, sino que ha sido el principal nido de cuequeros. Un lugar que lo retrate es precisamente “El Colchagüino”, sin embargo su especialidad no era ser el nido de las cuecas bravas sino las carnes y las comidas típicas chilenas, No obstante algunos locatarios más antigüos comentan que en los patios del sector se producían duelos de cueca brava hasta altas horas de la noche.
El génesis de las incansables juergas de antaño se debe a la presencia de restaurantes en el lugar que tal como “El Colchagüino” dan cuna a las expresiones artísticas y apasionadas de los visitantes. Alguno de estos lugares son : El Tropezón, Restaurant Café Jaques, Restaurant Marisquería Doña Blanca.
Testimonios:
Uno de los locatarios que no quiso dar su nombre -algo intimidado por la presencia de las cámaras- contó que su abuelo le había mencionado que el Mercado la Viseca es considerado la “Universidad de la cueca” y que muchos personajes importantes relacionados con este ámbito habían pasado por ahí.

Ante tamaña declaración nos pusimos a investigar y nos topamos con la página web www.musicapopular.cl de donde extraímos los siguientes párrafos que confirman la versión del abuelo del locatario :
De la mano de Hernán Núñez el grupo[Los Tricolores] llegó a cantar a universidad de la cueca, que es el mercado contiguo a la Estación Central conocido como La Viseca en la capital. Ahí se encontraron con grandes cuequeros como Manolo Santis y Osvaldo Cerda, El Buey, y se abrieron camino en el ambiente. Como manda la tradición del lugar fueron bautizados con apodos: Luis Castillo quedó como El Vial, Sebastián Vega se convirtió en el Carita e' Breva, Carlos Martínez en El Ahijao, Eduardo González en el Carita e' Muñeco y José Osses en el Carita e' Tuna.
Hernán Núñez les entregó cuecas inéditas de su autoría y, pese a su conocida exigencia, les dio el visto bueno para que los jóvenes grabaran con ellas su primer disco, Cuecas de remolienda (2003). Además de llevarlos a La Viseca, el veterano chilenero les enseñó la importancia de cantar en ruedas presentándolos en reuniones y picadas de la Estación Central.
Coincidieron en esas andanzas con el actor y cuequero Daniel Muñoz, quien se convirtió en el "tinto elemento" del grupo, algo así como el invitado de honor en sus presentaciones. Juntos grabaron el disco Los Tricolores con Daniel Muñoz (2005), en el que también participó Alvaro Henríquez, aunque la cooperación con el actor disminuyó cuando éste formó su propio grupo, Daniel Muñoz, Félix Llancafil y 3X7 Veintiuna. Un año más tarde lanzaron Esta sí que es vida (2006), donde además de cuecas incluyen el bolero de boite "Son viejos recuerdos", el vals "La palizada" y un foxtrot chileno que da el nombre al disco.
Otro interesante testimonio es el que nos dio Rafel Ruiz quien trabaja hace 50 años en el local 24 llamado Don Rafa vendiendo cochayuyos.
“Antes esto no estaba tan bonito, el piso es de tierra y parecía un cité, algunos locales eran de adobe” comenta Rafael.
don Rafa como le dicen sus amigos nos cuenta que en todo los años que el lleva trabajando en ese lugar, solo algunos alcaldes han entrado y a mirar casi desde afuera, que los clientes son los de siempre, que se van renovando porque algunos mueren o porque los más antigüos datean a otros.
“Es un lugar tranquilo para trabajar, la gente es la misma, ya nos conocemos todos, además los supermercados no pueden competir con los precios de acá, así que estamos tranquilos” agrega el locatario.
Al entrar a algunos locales nos percatamos de la presencia de extranjeros atendiendo, nos llamó la atención por lo que le preguntamos a Rafael desde hace cuánto comenzaron a llegar.
“Hace poco no más, unos cuatro años sería, pero solo atienden y los dueños están siempre acá chachareando” detalla.
Al irnos un un cliente habitual del Mercado nos increpa con la siguiente pregunta, “¿saben por qué se llama la viseca?”, sin esperar respuesta nos dice que por la uva seca y los frutos secos. Todo esto mientras abría un paquete de pasas.
El animado comprador no quiso dar su nombre, solo nos evidenció que trabajaba en una joyería del mall Estación.

3. Mercado la Viseca.

Ubicación:
Exposición entre Salvador Sanfuentes y Sazié, comuna de Estación Central. Aproximadamente a dos cuadras de la Alameda.

¿Qué es?
Es uno de los principales lugares de Santiago dedicados a la venta e intercambio de aves de corral para la crianza, para adquirir frutos secos, cueros curtidos, cochayuyos y productos agrícolas de todas las zonas del país. Posee alrededor de 60 locales además de lugares donde se puede comer. Actualmente es conocido como Mercado Estación Central.       

 
¿Qué hacer?

Mercado Estación Central, para los más antigüos locatarios Mercado la Viseca, está destinado a la venta de productos agrícolas, cochayuyos, charqui, frutos secos y artículos para el hogar como escobas, traperos y plumeros. Las compras por lo general se realizan al por mayor y los frutos se venden y están expuestos a granel. Por lo que si usted está interesado en la crianzza de animales, ya aves o mamíferos este es el mejor lugar para conseguir su objetivo. Por otro lado si desea consumir quinoa, almendra , pasas o preparar un rico mote con huesillo en gran cantidad, también puede hacerlo en el Mercado La Viseca a precios muy convenientes. Además se puede degustar platos típicos en cualquiera de los restaurantes allí ubicados.